Perú es un país donde revientan una o dos crisis sociales cada año. La ausencia del estado de las zonas alejadas de las grandes ciudades ha sido, en mi opinión, una de las principales causas. Esta última revuelta de Bagua es poderosamente llamativa por el gran saldo de muertos que ha dejado.
Ayer, en la presentación ante la Comisión de Defensa del Congreso, el Primer Ministro Yehude Simon reconoce que falló la comunicación en el conflicto. Palabra mágica que me lleva a analizar el problema desde este punto de vista.
Y es que falló la comunicación: se ha ocultado información, se han dejado circular rumores, se ha polarizado aún más la postura con la circulación de un video que no hace más que echar sal a la herida. Todo esto ha sido motivo para que la Ministra de la Mujer Carmen Vildoso renuncie.
Fuera de añadir más leña al fuego y poniéndome en la postura de este gobierno ¿Qué consejos se les podría dar para que mejore un poco el manejo de esta crisis?
Un punto aparte merece toda la conversación surgida en la web social sobre el tema. Da para otro post.
De lo que he analizado el 99.9% aporta una voz crítica al gobierno. Y sigue sin haber una explicación mesurada y equilibrada sobre el conflicto, aunque aquí una de ellas aclara mucho.
Otra característica importante de lo que ha surgido en la red son los testimonios directos. Gente que ha estado en medio del conflicto y ha aportado una voz personal. Es un hecho que las redes sociales están cambiando la forma de cómo nos enteramos de las cosas.
Enlaces: Masacre en Bagua, Selva de desinformación, Cronología de una matanza anunciada
Tags: bagua conflicto social gobierno comunicación
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